
Como un humo vago a veces
De volutas entorpecidas
Que evolucionan hacia un centro
Colmado de repente en el sonido recortado.
Mas no atinan lo vibrátil de la voz
El acuático rumbo de su presa.
Entre los lechos de los sentidos
Se mueve y huye siempre la enjundia.
Cuerpo en danza de las cosas
Pensamiento derramado
Ideas asesinadas y sin forma
buscan demiurgo en desconcierto.
Una distancia existe
La sien quiere nadarla
Sumirse en lo pingüe
Sin ser atropellada.
En vano: gira el carrusel
Tropel de balbuceos
En busca de su clave
En busca de sus labios.
Cuerpo disperso por doquier
Con densidad de tacones
Actúa, baila, solicita:
Escondite jacarandoso de la poesía.
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